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Mercadillo El Rastro

El Rastro es un mercado al aire libre que funciona los domingos y días festivos en la ciudad de Madrid. Se ubica en las calles Fray Ceferino Gonzaléz, San Cayetano, Rodas, Plaza General Vara del Rey, calle Camero y Plaza del Socorro.

Los orígenes del rastro datan del los siglos XV, XVI, XVII, cuando ropavejeros, mataderos y tenerías junto con curtidores de pieles se instalaron en el barrio en las afueras de la Villa de Madrid y comenzaron a fomentar el negocio. En 1497 y posteriormente en 1656 y 1699 se construyeron mataderos en la zona. A mitades del siglo XVII se comenzaron a juntar negocios como la carnicería y curtidos de pieles con fabrica de zapatos, correajes, bastos y monturas, además de otros comercios de ropa, fábricas de productos derivados del sebo como velas, cirios y candelas. Al final del siglo XVIII, empezaron a instalarse también vendedores de productos comestibles, tahonas, enseres y trastos de todo tipo, herramientas, quincalla e incluso objetos robados. Los nuevos puestos invadían la Plazuela del Rastro y la Ribera de Curtidores. En el siglo XIX, llegaron los chamarileros, las almonedas, los anticuarios, las tiendas de compra-venta de muebles y objetos de valor, prendas y alhajas, los comercios de libros antiguos. También se organizaron los Bazares y las Galerías. Poco a poco, el Rastro se separó del matadero y adquirió un aspecto diferente al de sus orígenes. Durante la semana, el matadero siguió activo, rodeado de todo tipo de venta. 

Zona del mercadillo del Rastro madrileño

El domingo por la mañana, los puestos desmontables se instalaron cada vez más numerosos. En 1902, el soldado Eloy Gonzalo, hijo de la Inclusa de Madrid, fue declarado héroe por su lucha en las casas de Cascorro en Cuba y el Rey Alfonso XIII erigió una estatua en su honor en la Plazuela del Rastro a la altura de la salida de la Calle de la Ruda. La plaza de Cascorro con su estatua así como la Ribera de Curtidores son ahora el lugar más emblemático del Rastro. En los años 90, se eliminaron definitivamente los puestos permanentes que se montaban de martes a sábadoEn el año 2000, una Ordenanza actualmente en vigor sometió a todos los vendedores llamados “ambulantes” de puestos desmontables en el Rastro de domingos y festivos.  La actividad comercial se centra en artículos que no se comercializan en los mercados y establecimientos clásicos, como mercancías viejas y extrañas, rarezas y objetos diversos. No se permite la venta de productos comestibles para humanos ni de mascotas.